El Barranco de las Cuevas es uno de los diferentes barrancos de la Hoya de Salem, cuyo caudal da nacimiento al río Micena.
Hay tres cavidades, de entre las muchas que se aprecian, donde se han descubierto pinturas rupestres y que el Ayuntamiento ha puesto en valor, haciéndolas visitables.
Los primeros pobladores de que tenemos noticia, pastores y agricultores, ocuparon estas cuevas entre el siglo VI y IV a de C. Muy cerca de aquí, en el hito de términos entre Salem y Beniarrés, se localiza la Cueva del Oro (5.000 a.C), uno de los yacimientos neolíticos más antiguos e importantes de la península ibérica.
En estos abrigos de Salem, seguramente, soterrarían sus difuntos cuidadosamente, buena prueba es el entierro Eneolítico de la Cueva del Frontón, situado bien cerca.
Todo este espacio forma parte de un conjunto cultural muy interesante y de grande belleza paisajística con la cima del Benicadell coronando la Hoya de Salem.

Cultura



Esta actividad de exploración del Barranco de las Cuevas y la Hoya de Salem enriquece el bienestar al combinar el ejercicio ligero con una profunda estimulación intelectual y cultural.
Físicamente, el recorrido a pie por el barranco promueve una actividad de bajo impacto que favorece la salud cardiovascular y el disfrute del paisaje.
Emocionalmente, la contemplación de las pinturas rupestres y el contacto con yacimientos milenarios (como la Cueva del Oro) estimulan la curiosidad, el asombro y el aprendizaje, ofreciendo una desconexión mental de la rutina al enfocar la mente en la historia profunda del lugar, lo que genera una gran satisfacción intelectual y una sensación de conexión con el pasado y el majestuoso entorno natural del Benicadell.
Visita guiada hacia el punto en concreto mediante vehículos propios, donde los visitantes podrán acceder al recinto y a sus paneles explicativos.
